Supervivencia y supremacía

Los criterios de supervivencia son relativos, una persona con más de 100 años ¿nos resulta útil socialmente? ¿Es un bien necesario para la sociedad invertir en medicinas, avances médicos, y cuidados geriátricos?. Es este siglo el de mayor avance en cuanto a la longevidad del ser humano y aún no nos hemos planteado si es mejor invertir en la prolongación de la vida o la generación de nueva vida.



La vida nueva es regeneración, una prolongación de nuestra existencia con la posibilidad de corregir errores, de avanzar, y de abandonar lo obsoleto en su momento de declive. Aferrarnos a lo que fue y no hacer una defensa y lucha de lo que puede ser. La juventud es regeneración, incluso en la política. Los jóvenes aportan frescura, cambio, ideas vitales que pueden empujar el mundo hacia adelante, y propiciar una revolución tras otra dándole perspectivas a la humanidad. En una tribu nómada el anciano es abandonado cuando no puede seguir, y por eso la búsqueda de recursos perpetúa una especie joven y deselecciona a los que ya no pueden servir por el bien de la comunidad. – dicho esto se desaflojó la corbata ligeramente y sorbió agua.blog.robertbarber

El ejército de jóvenes manos se alzó alrededor suyo tratando de acariciar su verdad con la yema de los dedos. – Un poco de paciencia. – Dijo mientras indicaba con las palmas de su mano que reposaran sus brazos. – La vejez no es un problema, pero vuestra juventud es el futuro, vosotros sois la clave, y sólo vosotros conduciréis nuestro mundo hacia la libertad, la fuerza y el orgullo de aquello que somos. – Dicho esto hubo un clamor general y a los aplausos le siguieron gritos de animo, silbidos y puños en alto.

Hubo una mano entre el público que se quedó extendida desde el momento en el que pidió la calma. Volviéndose a ajustar la corbata le indicó con la mano derecha que procediera a su intervención.

– Yo, que soy un hombre más mayor que el resto de los presentes no estoy de acuerdo con usted. Y quizás porque tenemos edades parecidas debería tener en cuenta que su posición, alzado en ese pupitre, es la de un hombre hablándole a la juventud a través de su experiencia. ¿Qué haríamos si no permitiéramos que la gente envejeciese?

– Nunca dije que no permitiéramos el envejecimiento, sino que no buscáramos la vida eterna.

– Quizás, pero envejecer es perseguir la experiencia, y alcanzar el conocimiento por uno mismo. Si creemos ser los más preparados porque hemos recibido más educación, no somos nada más que unos insensatos pretendiendo convertir la ideología de otros en nuestras propias ideas.

– Mire, -le interrumpió mientras trataba de apartar sus palabras con el desdén de su mano – aquí estoy para darles conocimiento, ideas, no vaya usted por la senda de la ideología.

– Usted está entonando un discurso fascista – respondió sintiéndose ofendido. – Les está diciendo a estas personas que la democracia es juventud, pero lo único que persigue es un rebaño al cual adular para extraer la fuerza que no dispone. Usted… Usted es un viejo tratando de amansar jóvenes con falsas promesas.

– Y aquí podéis ver, es obvio por la edad que tiene, que la gerontocracia no quiere ceder la oportunidad a los jóvenes. La sangre que corre por vuestras venas sólo la quieren ver en charcos en el suelo. Sois el futuro, luchando contra quienes no lo tienen pero quieren aferrarse a él.

El silencio en el aula no estuvo acompañado por la ovación que esperaba encontrar. Sudoroso se bajó del púlpito y abrió la cartera que había sobre la mesa. Un timbre anunció el final de la clase y los alumnos abandonaron entre murmullos y de forma ordenada la aula de historia.blog.robertbarber2

Escribe tu opinión aquí:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *