la mirada bizca

La racionalidad del miedo

Para hablar de la racionalidad del miedo, empezaré por un caso en el año 1983 en el que se incendió una discoteca con 600 personas dentro. Por varios fallos, de seguridad y prevención de incendios, fallecerion 83 personas y 27 resultaron heridas. Recuerdo que, cuando era niño, me sorprendió que la mayoría de las personas que murió, lo hizo durante la avalancha que taponó la salida. Quizá, porque cuando eres niño, el mundo nos parece más simple y no lo entendí.

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Lengua minorizada

Hace semanas que este tema, la lengua minorizada, me ronda en la cabeza. Quizá porque he estado en Xàtiva, visitando a mi familia y he vuelto a hablar en valenciano y, de nuevo he visto esa situación anómala e incómoda en la que te tienes que disculpar por hablar valenciano. Ese anecdótico, pero quizá demasiado consuetudinario, me devolvió a esa sensación de que el valenciano se habla con la familia. Los eventos posteriores han querido que vuelva a ser un tema político, germen de disputas y tapadera de problemas reales.

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La soledad no se ve, pero no es invisible

Todo el mundo se ha sentido sólo alguna vez en la vida. Aquellos que tenéis bebés sabéis bien qué es eso; lloran y lloran y encontrar el equilibrio entre su ansiedad y evitar la dependencia se hace muy difícil. A los adultos nos pasa exáctamente lo mismo, sólo que con la racionalidad que le falta al bebé, nos podemos ver avocados al bloqueo o la depresión.

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Brexit does not mean Brexit (I)

El voto democrático de un referendum sirve para darles a los ciudadanos el poder. Es una herramienta que devuelve el control a las personas y que sirve para escoger la decisión que beneficia al bien común, ¿o no?
Quiero contaros, como residente en el Reino Unido, cómo veo yo todo este desastre que, en estos días, no tiene visos de acabar bien.
*Aviso a navegantes, este artículo contiene palabrotas.

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Me cago en los baños exclusivos para clientes

No me digas que nunca te ha pasado eso de que, de repente, tienes unas ganas increíbles de mear, o hacer un número dos, y te ves en medio de la calle sin más remedio que entrar en un bar a «pedirte algo» para poder usar el baño. Pues yo no sé tú, pero yo me cago en eso.

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Qué signfica realmente que cancelen tu serie preferida

Cada vez es más frecuente ver cómo Netflix nos corta las series que nos gustan. Pasó con Sense8, también con The OA, y seguirá pasando con muchas de esas que nos parecen obras maestras pero, por justificaciones que no nos convencen, pasan por la guillotina de las gigantes multinacionales que gestionan la cultura audiovisual.

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Disculpa mi aspecto, pero hoy no tengo otro

La verdad es que no llevo muy bien el tema de las modas y eso, quieras que no, pasa factura. Especialmente cuando estás más cerca de los cuarenta que de los veinte. Siento que en mi generación, los hombres, tenemos que pedir disculpas continuamente por algo que nunca fuimos.

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Cuando el problema son los demás

El auge de las corrientes extremistas no es algo que se anuncie con antelación. No vas a ver a políticos con el brazo levantado, ni te hablarán de despreciar a nadie de manera injusta, tampoco verás esvásticas, no… todo eso no se ve con antelación. Lo que verás son soluciones obvias a tus problemas, soluciones razonables y lógicas. El fascismo habla de tus problemas y te da soluciones que te parecen cojonudas.
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¡No nos lo perdonaremos nunca!

Honestamente todo eso de «cabalgatas del cambio», al igual que otros sucedáneos navideños como las anguriñas, las huevas de lumpo, etcétera, me dan bastante grima. Soy más de cosas naturales, frescas, sin necesidad de ser un trampantojo de lo que debería ser. En cambio me parece estupendo que las tradiciones sigan vivas, se actualicen, y tengan aciertos y errores, en definitiva como debe ser en esta vida, con aciertos y con errores. + Más información

Caciquismo en tiempos de prosa

No estamos para muchos versos. Es cosa del destino que por motivos familiares coincida en Xàtiva en plena campaña electoral local y autonómica. Hace unos días fueron las nacionales en UK y estoy viviendo las notables diferencias entre unas elecciones a la londinense y otras a la setabense. La contaminación a nivel de propaganda es lo primero que uno puede notar. El asunto de la corrupción atribuida a Alfonso Rus y a toda su banda ocupa portadas, titulares de informativos y comentarios en el dentista. Los ingleses, más discretos, a penas empapelaban, llenaban de globos, y contaminaban las calles. Aquí, la política vista de cerca no solo es más folclórica sino que también nos salpica con el clientelismo político del que algunos líderes locales hacen uso valiéndose de su poder o influencia. + Más información

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