Almanaque de Dolor ( I )

Tardas demasiado en volver sobre tus pasos y caminar hacia aquí.
¿Crees a caso que mis lágrimas te esperarán siempre?
Te equivocas, llegará el día en que mis mejillas se sequen, que en mi faz de nuevo sonria una luz y en mi mano luzca el amor que tu desestimaste.
Llegará el dia en que por tus mejillas las lágrimas surquen de manera tardía cientos de arrugas que no te perdonarán su razón prematura.
Nadie te quiere entender y yo simplemente lo intenté, siento haber fracasado.
Llegarán otros días en los que el odio me invadirá, y algunos más para la indiferencia. Entonces ya será demasiado tarde para que intentes convencerme de por que no te quise como tu querias. Llegará un dia en el que el tiempo me dirá que fuiste un error, ese día de noches de Sabina y mañanas con café humeante y olor a porro pensaré que no exististe, que solo fuiste un sueño inacabado.
Espero ese día con dolor en mi pecho y dudando que despiertes algun día.

Hoy he soñado, y al despertar me di cuenta que era un sueño. No te sucede lo mismo ¿verdad?
Buscas en sueños una felicidad que en la realidad no encuentras.
Eres mi Clio y nadie eso entiende.

Despiértate y déjame que coja tu mano. Déjame que sea ella quien te ayude si de mi no quieres más nada. Olvida tu miedo, tu rencor, tu seguridad cero.

He puesto una llama en el centro de mi casa. Arde esperando a tu regreso. Solo quiero que cojas mi mano y despiertes.

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