La Ambición Rubia

Rezaba Ricardo Martín aquello de que ella es una mujer especial, como caida de otro planeta. Ciertamente debe serlo, por que en realidad no hay vasco que la entienda.

Un, dos, tres, un pasito pa’donde quieras Isa.
Al final solo nos acercas al agujero,
tu no tengas prisa.

Rubia Marilyn de lengua viperina y buenas maneras,
antes de comer, desde el corral de las gallinas,
pronosticas nuestras vidas y te masturbas bajo la mesa.

Nos balcanizamos, nos dividimos, cual estrellas marinas.
¡Ay Isa! ¿Cual es tu problema que se te tuerce la sonrisa?
Sigue con la Tere, que con ella te perdonan desde la telefónica al planeta entero.

Rubia Marilyn de lengua viperina y buenas maneras,
el oxigeno de tu cabello se atocina y peperiza,
pero no recuerdas que hay que estar casada con alguien del partido,
almenos si consortizate ansías.

Mujer masculina, o almenos hermafrodita, te conviertes en lo que sea por alzar tu mano derechita.
Esta noche te tocó ser estatutaria, mañana serás lo que el cliente quiera.
Pero no cejes, continua…
No hay Perseo que rebane el cuello a esta Medusa.

Rubia Marilyn de lengua viperina,
Hablemos, que siempre tienes tema: Carmel, Delta del Ebre, Euskal Herria, Maragall y la Casa de tu vida.

Ereccionas ancianos en asilos,
que saltan de sus sillas,
tratando de entender por que se la empinas.
No tiene otra razón que ser rubia de bote,
partidista no confesa,
y mujer de poco escote, que siempre sonrie con su lengua viperina

11 comentarios al artículo “La Ambición Rubia

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